jueves, 22 de abril de 2010

Iñaki Aldekoa Beitia.

Estudioso de la literatura en euskera, nacido en Oñati (Gipuzkoa) en 1961. Doctor en Filología Vasca y catedrático de la Escuela Universitaria del Profesorado de la UPV. Desde la década de los 90 es responsible de la sección literaria de la editorial donostiarra Erein.
En 1989 ganó el concurso de cuentos Ignacio Aldecoa de la Diputación Foral de Alava. Es autor de varias antologías, entre las que destacan la Antología de la poesía vasca (Edit. Visor, 1993), Euskal ipuinen antologia bat (Edit. Alberdania, 1993) e Ipuin gogoangarriak (Erein, 1997).

Ha publicado infinidad de trabajos sobe poesía, cuento y novela. Sus ensayos sobre literatura están recogidos en libros como Antzarra eta ispilua (Edit. Erein, 1992, sobre la obra narrativa de Bernardo Atxaga); Zirkuluaren hutsmina (Edit. Alberdania, 1993, sobre la poesía moderna en euskera); Munduaren neurria (Edit. Alberdania, 1998, sobre la poética de Gabriel Aresti); y Mendebaldea eta narraziogintza (Edit. Erein, 1998, sobre la narrativa moderna vasca, y sobre todo sobre la novelística de Atxaga, Saizarbitoria y Lertxundi). Autor de Historia de la Literatura Vasca, 2004.
Félix IBARGUTXI OTERMIN

'Revolutionary Road'.CINE-CLUB


El cine-club se suma hoy a los actos conmemorativos de la Semana del Libro con la proyección a partir de las 20.00 horas en la Casa de Cultura de 'Revolutionary Road', de Sam Mendes.
El guión de Justin Haythe está basado en la novela 'Vía revolucionaria' del autor estadounidense Richard Yates que la revista 'Time' incluyó entre las 100 mejores escritas en inglés.
La trama se centra en las esperanzas y aspiraciones de Frank y April Wheeler, típicos habitantes de un suburbio de Connecticut en los años 50, que se ven muy diferentes a sus vecinos y amigos.
April es una pretenciosa aspirante a actriz, lúcida y bella, que se inspira en los sueños de su marido cuando era joven, para anhelar mudarse a París y adoptar un estilo de vida bohemio y sibarita; mientras que Frank es un buen hombre, un poco neurótico, con un insulso empleo de telemarketer, que superando los 30 años se pregunta si su vida podría ser distinta.
Ambos se aman, pero cuando se mudan a una reluciente casa en la estereotipada calle Revolutionary, el vínculo matrimonial se resquebraja lentamente en un círculo vicioso de discusiones, amargas riñas e infidelidad.

Si comes de este pan, vivirás para siempre 22/04 .Juan 6, 44-51

«Nadie puede venir a mí, si el Padre que me ha enviado no lo atrae; y yo le resucitaré el último día. Está escrito en los profetas: Serán todos enseñados por Dios. Todo el que escucha al Padre y aprende, viene a mí. No es que alguien haya visto al Padre; sino aquel que ha venido de Dios, ése ha visto al Padre. En verdad, en verdad os digo: el que cree, tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron el maná en el desierto y murieron; este es el pan que baja del cielo, para que quien lo coma no muera. Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo le voy a dar, es mi carne por la vida del mundo.»


Reflexión


Tenemos hambre, hambre de Dios. Necesitamos el pan de vida eterna. Quizás hemos probado otros “banquetes” y hemos descubierto que no sacian nuestro deseo plenamente. Pero Cristo se revela como el alimento que necesitamos, el único que puede colmar nuestras necesidades y darnos la fuerza para el camino.

El Catecismo de la Iglesia Católica nos enseña que en la comunión recibimos el pan del cielo y el cáliz de la salvación, el Cuerpo y la Sangre de Cristo que se entregó para la vida del mundo (cfr. CIC 1355).

Como el cuerpo es sostenido por el alimento, así nuestra alma necesita de la Eucaristía. Cristo baja del cielo al altar, por manos del sacerdote. Viene a nosotros y espera que también nosotros vayamos a El, que le busquemos con frecuencia para recibirle, para visitarle en el Sagrario.

Es pan de vida eterna, según su promesa: “Que todo el que ve al Hijo y cree en El tenga la vida eterna”. Quien vive sostenido por la Eucaristía, crece progresivamente en unión con Dios, y viéndole en este mundo bajo el velo de las especies del pan y el vino, nos preparamos para contemplarle cara a cara en la vida futura.


Ignacio Sarre

SANTA OPORTUNA DE SÉEZ .22 ABRIL


Hoy, 22 de abril, conmemoramos a Santa OPORTUNA de SÉEZ, Abadesa.

SANTA OPORTUNA DE SÉEZ (¿?-¿770?) nació cerca de Ayesmes, Normandía, en la actual Francia; su familia era muy devota, y en ella encontró inspiración y un ejemplo de vida cristiana.

Desde niña sintió la vocación religiosa, y tomó como modelo la vida de su hermano Crodegano, obispo de Séez, quien llegaría a alcanzar la santidad. En su juventud Oportuna decidió entonces entregar su vida al servicio de Dios.

Acudió para ello precisamente con su hermano, quien personalmente le colocó el Velo de Consagración cuando ingresó a la abadía de Almenèches, de la regla benedictina. Por su bondad y su devoción, muy pronto Santa Oportuna fue electa abadesa por sus hermanas.

Se cuenta que obró un piadoso milagro con un campesino que había robado un burro del convento. El hombre se negaba a admitir el hecho, asegurando que lo había adquirido en el mercado. Santa Oportuna se puso entonces a rezar, y ocurrió que al amanecer el campo de labranza del ladrón apareció cubierto con una capa blanca de salitre.

Asustado ante el fenómeno, y arrepentido, el campesino no sólo restituyó el animal, sino que obsequió el terreno a las hermanas. Desde entonces a esa parte se le conoce como “campo salado”.

Ella estaba tan unida a su hermano, San Crodegango, que cuando éste fue asesinado a traición, ella falleció a los pocos días.

El culto a Santa Oportuna estuvo muy extendido durante toda la edad media. Sus reliquias se conservan en Argentán, Séez, Moussy, París, Senlis y Cluny.

SANTA OPORTUNA DE SÉEZ nos enseña el valor de vivir con abstinencia y austeridad.

miércoles, 21 de abril de 2010

OÑATI EN OBRAS.






Esta mañana mientras realizaba mi paseo cotidiano, me he entretenido sacando algunas fotos de las obras que me he encontrado por el camino.



En Triana, Esta semana(el lunes)han comenzado las obras de demolición de la casa de "Altxaga".La fuente de Portalekua va a ser trasladada temporal mente alado del Diortxuena.Esperemos que luego la devuelvan a su origen.Parecen tonterías pero los que nos criamos junto a esta fuente le tenemos un especial cariño.



En Bidaurreta la semana pasada se comenzó con la segunda fase del Bidegorri.
Dicen que además del Bidegorri van a poner mas bancos u renovar las farolas.
Viendo la maqueta, parece que va a quedar bien.Segurisimo que quedará bien.




En San Lorenzo, buen ritmo llevan las obras para la instalación de los ascensores en las plazuelas.Esta muy bien eso de facilitar los accesos para la gente impedida.Ojalá se acuerden de esto en todas las futuras construcciones


Creo que dentro de poco empezaran con las obras de mejora de Errekalde.Eso estaría bien para culminar mi jornada de paseo.......

GERARDO MARKULETA.







MARKULETA, Gerardo
(Oñati, 1963)
Licenciado en Filología Hispánica así como en Filología Vasca. Durante varios años trabajó en la enseñanza, aunque en la actualidad vive de la traducción. Gerardo Markuleta publicó sus primeros poemarios, Larrosak noizean behin (Las rosas de vez en cuando; Erein, 1990) y Sagarraren hausterrea (La ceniza de la manzana; Erein, 1994) bajo el seudónimo de "Jon Iriberri". Según señala el profesor y crítico literario Iñaki Aldekoa, ambas obras habían sido elaboradas bajo la influencia de Joseba Sarrionandia, Marijose Kerexeta -Ezezagun baten kuadernoa (Cuaderno de una desconocida, 1989)-, Rikardo Arregi Díaz de Heredia sí como de la llamada Generación de 1950 de poetas españoles. «Markuleta utiliza un lenguaje asequible y coloquial, pero trabajado desde dentro con el fin de desatar la ambigüedad, la paradoja o la chispa que pretende transmitirnos el poema. Sin embargo, su poesía -por decirlo con palabras de Jaime Siles- no deriva del lenguaje, sino que libera su sentido en él. (...) La búsqueda del equilibrio entre el contenido y la forma es constante en su obra. Estamos ante un poeta que cuida y mima el ritmo y la sonoridad de los versos, las palabras y las alusiones que despiertan la aliteración y la rima. La estructura poemática domina frente al versolibrismo.
»El tono de su poesía está cerca de la confidencia autobiográfica, muy en línea con la poesía de la experiencia. Dos o más voces dialogan en el poema sobre asuntos de carácter individual pero susceptibles de ser interiorizados por el común de los lectores: la anécdota elevada a categoría universal» (in Aldekoa, Iñaki. Historia de la literatura vasca, Erein, San Sebastián, 2004).
Hauta-lanerako poemategia (Erein, 2000), el primer poemario que firmó con su verdadero nombre, reflexionaba sobre el dolor en base a tres factores: el idioma, el pueblo y el amor. «Pero el libro no es una simple lista de las desgracias del autor. Al hilo de Italo Calvino, adjunta unas cuantas recetas para no padecer sufrimiento en el infierno que vivimos. En definitiva, buscar y saber quién y qué, en medio del infierno, no es infierno; y hacer que ello perdure, y hacerle sitio. Pues el dolor también puede ser aliciente.
»Siendo ese el objetivo, Markuleta se lanza a la búsqueda de una poética propia, a la búsqueda de su voz. Y para ello no tiene más remedio que ser vía del eco -respuesta- de otros poetas. Algunos foráneos -Gil de Biedma, Garcilaso, Espriu-, otros locales -Atxaga, Sarrionandia, Izagirre, Aresti-, otros situados a medio camino -Juaristi (Jon)-. Siendo eco es cuando Markuleta se muestra de manera auténtica. Se hace con las metáforas utilizadas o sugeridas por los otros y les da completamente la vuelta, pasan la criba retorcida de su ironía, para finalmente presentárselas al lector revestidas y renovadas de significado» (in Epaltza, Aingeru. "Zer den infernu", Nabarra, 04-2001).
El poemario Batak ez du bestea kentzen (Una cosa no quita la otra; Alberdania, 2003) fue elaborado gracias a la beca Joseba Jaka que anualmente concede la Fundación Euskalgintza Elkarlanean. En opinión de Felipe Juaristi, «Gerardo Markuleta ha querido escapar del sentimentalismo y lo ha conseguido, pues el libro es comedido desde el comienzo hasta el final, las palabras son exactas y apropiadas con el objetivo de que no se pierdan y no hagan que se pierda el propio autor. Pero el sentimiento no desaparece ni tampoco se esconde, permanece ahí, entre las palabras, esperando la ocasión de hacerse notar, de asir a la vida.
»Por otra parte, estos poemas poseen una virtud encomiable: la mesura. (...) La mesura tanto en las imágenes (diría que no hay mucha metáfora en este libro, sólo la necesaria), como en las palabras (pese a que presenta varios juegos de palabras no cae en el exceso), en el significado (algunos poemas sorprenden por su simpleza; están más cerca del aforismo o de los refranes), en los poemas (en total son setenta y seis, repartidos en tres apartados).
»Las palabras y las no-palabras están en su justa medida. También los silencios. No hay palabras ornamentales, a la manera de sombrillas de color naranja; al contrario, las propias palabras son modestas aunque expresivas. Una cosa no quita la otra, los modos de expresión son infinitos, también lo son las formas de decir las cosas, con las palabras ocurre lo mismo, si se tiene imaginación o ganas de trabajar, pues el oficio del poeta se renueva cada día. Si se está quieto se echa a perder» (in Juaristi, Felipe. "Neurria", El Diario Vasco, 02-04-2004).
En 2006 Markuleta publicaba Ezjakintasunak (Ignorancias) con la editorial Alberdania. «En cuanto a forma, Markuleta ha tendido a borrar todo aquello que el poema tenía de sobra, a elaborar poemas mínimos, y en algunos apartados incluso se ha acercado a formas poéticas como el haiku o el epigrama. A nivel de contenido, para hablar de la vida, la muerte, el amor ha preferido adoptar un tono humilde: acercar al poema los gestos, los momentos, valiéndose de juegos de palabras, del humor, de la ironía. Markuleta se aleja del querer deslumbrar al lector a través de la aglomeración de imágenes del Surrealismo; también de la intención de elaborar a través de metáforas, símbolos e imágenes una poesía lírica de altos vuelos, pues ofrece desnudas -a veces resguardadas bajo la forma de verso medido- las palabras» (in Egaña, Ibon. "Poema minimoak", Berria, 03-12-2003).
Por otra parte, Markuleta tiene publicada una colección de cuentos, Ipuin euskaldunak (Cuentos vascos; Erein, 1999), elaborada junto a Iban Zaldua, así como un libro dirigido al público infantil: Asier eta egia gurutzatuen liburua (Asier y el libro de las verdades cruzadas; Erein, 1995). Por este último el autor obtuvo el Premio Lizardi.
En cuanto a la traducción, Markuleta ha traducido al euskera El pequeño vampiro en peligro (Desclee de Brouwer, 1992) de Angela Sommer-Bodenburg, Octaedro (Ibaizabal, 1992) y Autopista del Sur (Erein, 1994) de Julio Cortázar, La vuelta de McBroom (Desclee de Brouwer, 1993) de Sid Fleischman, Historias hiperbreves (Erein, 1995) de Mario Benedetti, Antología de la poesía catalana (Ibaizabal, 1997), Silencio en el corazón (Elkar, 1999) de Jaume Cela, Txoriburu (Erein, 1999) de Asun Balzola y Palabras errantes (Txalaparta, 2000) de Eduardo Galeano. Entre las obras que ha traducido al castellano se encuentra Cartografía (Bassarai, 2000) de Rikardo Arregi Díaz de Heredia.

Más información sobre el autor y su obra en Internet:
• Asociación de Escritores Vascos.
• Literaturaren Zubitegia.
• Portal de la Poesía Vasca.
• Editorial Erein.
• Editorial Alberdania.

© Foto de Gerardo Markuleta: idazleak.org
© Hauta-lanerako poemategia: Erein
© Batak ez du bestea kentzen: Alberdania
© Ezjakintasunak: Alberdania

Yo soy el pan de vida 21/04.Juan 6, 35-40.

En aquel tiempo dijo Jesús a la gente: Yo soy el pan de la vida. El que venga a mí, no tendrá hambre, y el que crea en mí, no tendrá nunca sed. Pero ya os lo he dicho: Me habéis visto y no creéis. Todo lo que me dé el Padre vendrá a mí, y al que venga a mí no lo echaré fuera; porque he bajado del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado. Y esta es la voluntad del que me ha enviado; que no pierda nada de lo que él me ha dado, sino que lo resucite el último día. Porque esta es la voluntad de mi Padre: que todo el que vea al Hijo y crea en él, tenga vida eterna y que yo le resucite el último día.


Reflexión:


Todo el que vea al Hijo de Dios y crea en Él, es decir, quien lo reconoce y acoge mediante la fe, tendrá la vida eterna y resucitará en el último día. La fe es un don de Dios que nos dispone para asentir a las verdades reveladas por Dios. No es algo que se logre por un mero esfuerzo humano.
Pero es necesaria nuestra colaboración con Dios. Dios ha querido sentir necesidad de nosotros.

Hay cristianos que son como esos cantos redondos de los ríos, que a lo mejor llevan años dentro del agua, pero se rompen y en su interior están completamente secos. La falta no está en el cristianismo sino en esos corazones que son como el de los judíos del evangelio: "han visto pero no han creído".

Nada hemos de valorar tanto como este regalo de la fe. Por defender la fe, se da incluso la vida, como tantas veces ha ocurrido a lo largo de los siglos.

Pero no nos sintamos solos. Cristo nos espera con los brazos abiertos, porque quien camina hacia Él por la fe, nunca será rechazado.
José Noé Patiño