jueves, 19 de mayo de 2011

SALOMON ERREGEAREN IRUDIA....


Salomon erregearen irudia ikusteko aukera egongo da zapatuan eta domekan
2011-05-19 13:09:26 Asier Alkorta
Herritarrek Salomonen irudia ikusteko aukera edukiko dute zapatuan eta domekan, meza nagusia eta gero, parrokian. Irudia ikusteko aukera edukitzeaz gain, herritarrek zaharberritze prozesua ere berta-bertatik ezagutu ahalko dute.

Artelekuko arduradunek prozesu osoaren argazkiak bidali dituzte parrokiara eta ondorioz, herritarrei aurkezpen bezala, argazkiak ikusteko aukera ere eskaini nahi die parrokiak. "Burdin hesiak zabalduko ditugu eta herritarrek Salomon erregearen irudia gertu-gertutik ikusi ahalko dute", esan du parrokiako arduradunak

Siete C taldeak

Siete C taldeak kontzertua eskainiko du bihar, campusean
2011-05-19 09:18:53 Asier Alkorta
Mondragon Unibertsitateko No more boring fridays ekimenaren barruan Siete C taldeak kontzertua eskainiko du bihar, egubakoitza, 22:00etan, Oñatiko campusean. Emanaldia doakoa eta herritar guztientzako irekia da.

Siete C laukote dosnostiarra da eta orain, izan berriarekin, taldeak kitarra akustikoari eta pop soinuei lehentasuna eman nahi izan die. Euren azken lana Familia izeneko albuma da.

No more boring fridays ekimenaren helburua unibertsitatea herritarrei zabaltzea da.

MIREN URKIOLA PERIODISTA DE 'OÑATI IRRATIA'



"Oñati irratia' me ha dado muchas satisfacciones; en estos 20 años he conocido a un montón de gente"
Han pasado 20 años desde que 'Oñati irratia' inició su andadura. En este tiempo han visitado el estudio numerosos colaboradores y personas, algunas muy conocidas, que Miren Urkiola ha tenido el gusto de entrevistar. La ordiziarra pone la voz a esta emisora junto a Aratz Losada
ANABEL DOMINGUEZ - Jueves, 19 de Mayo de 2011 - Actualizado a las 05:42h


OÑATI. Un 11 de mayo de 1991 Oñati irratia (FM 107.4) asistía a su puesta de largo. ¿Qué recuerdos guarda de aquel primer programa?

Fue un programa especial; un magazine que emitimos de 10.00 a 13.00 horas en los primeros estudios que estaban ubicados en el camarote de la kultur etxea. Estaba nerviosa, pero creo que lo disimulé muy bien o, por lo menos, ésa es la impresión que tuvieron los que estaban a mi alrededor, como fue el caso del por entonces técnico de Cultura, Joxe Mari Agirrebengoa. Oyendo la grabación me di cuenta de que había hablado muy alto, me había puesto mal los cascos. Pero todo salió bien.

Ha desarrollado su carrera profesional en las ondas. Pasó por la Ser de Miranda de Ebro, Euskadi Irratia, Bilbao RNE, y desembarcó en Oñati. Un reto para una ordiziarra.

(Se ríe). Empecé de cero. Por una parte, fue una desventaja porque no tenía referencias de nada, sin embargo, en aquellos momentos en la kultur etxea me ayudaron muchísimo; me daban pistas, contactaban con la gente.... También creo que al no conocer el municipio he tenido la opción de traer a la radio temas y personas que muchas veces por ser conocidos no recurres a ellos. Yo la valoración que hago de estos 20 años es muy buena. Teníamos claro que nuestra baza era ofrecer información muy local, y yo creo que nos hemos hecho hueco en este terreno. No tenemos medidores de audiencia, pero la referencia está en la calle cuando oyes a la gente: "Lo he oído en Oñati irratia".

Después de dos décadas se conoce al dedillo la villa oñatiarra.

Así es. En estos momentos no cambiaría este trabajo por nada (sonríe). Al principio es cierto que se me hizo un poco cuesta arriba, pero ahora este es mi entorno y mi sitio está aquí. Además, a mí este proyecto me ha dado muchas satisfacciones: el poder hacer un trabajo cada día diferente con las dificultades que supone llenar el programa de contenidos, porque hay meses más parados en lo que a actividades se refiere; el conocer a un montón de gente; la propia satisfacción personal de terminar una información en la que has invertido muchas horas de preparación y producción, a pesar de que luego se emitan sólo quince minutos.... Merece la pena.

¿Qué programación ofrecen?

Estamos en directo de lunes a viernes de 12.00 a 13.30 horas, y de 19.00 a 20.00 (en agosto no hay programa). Los contenidos que se repiten a diario son la agenda, noticias y deportes. Intentamos incluir alguna entrevista sobre un tema de actualidad, lo rotamos con el repaso a la prensa local más cercana, otras veces hablamos del pequeño comercio.... Hay meses como enero y julio más flojos, aunque los años de rodaje nos facilitan el ir cubriendo los espacios informativos.

De la casa de cultura, que fue la primera base de operaciones, se trasladaron hace once años a su actual ubicación en la torre de Bidaurreta, en Olakua. Además de las instalaciones, ¿qué cambios han experimentado a lo largo de este tiempo?

Desde el punto de vista tecnológico el cambio ha sido tremendo. Empezamos con cintas de casette a las que les teníamos que dar vueltas con el dedo para coger el punto exacto donde arrancaba la cuña publicitaria. Pasar de eso al minidisc fue todo un salto. Del vinilo al CD ni te cuento; y ahora con el ordenador muchísimo mejor. En cuanto a las instalaciones yo en la kultur etxea estaba muy a gusto; siempre he dicho que aquel era mi txoko, y aunque en Oñati las distancias son cortas, en la plaza de Santa Marina estábamos más a mano. Aunque en Olakua estoy bien, no me quejo.

De todas las personas, algunas anónimas y otras conocidas, que han pasado por el estudio, ¿destacaría alguna en especial?

Me acuerdo perfectamente, de hecho la tengo grabada, de la entrevista que le hice a Jorge Oteiza cuando colocó el monumento en la universidad. Yo le expliqué que se trataba de la radio local, pero creo que se lió. Echo más pestes contra el Gobierno Vasco de entonces....; constantemente me decía: "A ver si te dejan poner esto, a ver si te dejan emitirlo". Me hizo mucha gracia la situación.

¿Y qué noticia le gustaría dar?

Que Oñati va a tener tren con conexión al Goierri (vuelve a reírse). Ahora ya me he acostumbrado, pero ¿tú sabes la de transbordos que he tenido que hacer con mis hijos?. Falta el tren para todo; también para que la gente sea un poco más abierta y haya más movimiento de personas. Aunque esta es una petición o un deseo muy personal....

¿Cómo se avecina el futuro para Oñati irratia?

Podríamos hablar quizás del salto a Internet. Hay gente de Oñati que trabaja en los municipios de alrededor que ha hecho esta petición. A su vez podría ser un buen recurso para los que viven fuera de aquí. Ya se verá.

San Ivo.19 Mayo



San Ivo
Patrono de los abogados. Año 1303. Al cual los juristas de muchos países tiene como Patrono, nació en la provincia de Bretaña ( Francia).


Su padre lo envió a estudiar a la Universidad de París, obtuvo su doctorado como abogado. "Ciertos malos espíritus no se alejan sino con la oración y la mortificación" (Mc. 9,29), oyó estas palabras de Jesús y se propuso dedicar buen tiempo cada día a la oración y mortificarse, en las miradas, en las comidas, el lujo en el vestir, y en descansos que no fueran necesarios.


Empezó a abstenerse de comer carne y nunca tomaba bebidas alcohólicas. Vestía pobremente y lo que ahorraba, lo dedicaba a ayudar a los pobres. Al volver a Bretaña fue nombrado juez del tribunal y en el ejercicio de su cargo se dedicó a proteger a los huérfanos, defender a los más pobres.


Su gran bondad le ganó el título de "Abogado de los pobres" Visitaba las cárceles y llevaba regalos a los presos y les hacía gratuitamente memoriales de defensa a los que no podían conseguirse un abogado. San Ivo no aceptó jamás ni el más pequeño regalo de ninguno de sus clientes.


Cuando le llevaban un pleito, él se esmeraba por tratar de obtener que los dos litigantes arreglaran todo amigablemente en privado, sin tener que hacerlo por medio de demandas públicas. Muchos litigantes terminaban siendo amigos y se evitaban los grandes gastos de los pleitos judiciales. Después de trabajar bastante tiempo como juez, San Ivo fue ordenado sacerdote, los últimos quince años de su vida los dedicó totalmente a la predicación y a la administración de los sacramentos.


De muchas partes llegaban personas litigantes a obtener que San Ivo hiciera las paces entre ellos y él lograba con admirable facilidad poner de acuerdo a los que antes estaban alegando. Y aprovechaba de todas estas ocasiones para predicar a la gente acerca de la Vida Eterna y de lo mucho que debemos amar a Dios y al prójimo.


Alguien le aconsejó que hiciera ahorros para cuando llegara a ser viejo y él le respondió: - «... ¿quién me asegura que voy a llegar a ser viejo? En cambio lo que sí es totalmente seguro es que el buen Dios me devolverá cien veces más lo que yo regale a los pobres". El 19 de mayo del año 1303 estaba tan débil que no podía mantenerse de pie y necesitaba que lo sostuvieran.


Sin embargo celebró así la Santa Misa. Después de la Misa se recostó y pidió que le administraran la Unción de los enfermos y murió plácidamente. Tenía 50 años.


Sus vecinos le compusieron un epitafio bien especial que dice: San Ivo era bretón. Era abogado y no era ladrón.

San Juan 13,16-20.


Les aseguro que el servidor no es más grande que su señor, ni el enviado más grande que el que lo envía.
Ustedes serán felices si, sabiendo estas cosas, las practican.
No lo digo por todos ustedes; yo conozco a los que he elegido. Pero es necesario que se cumpla la Escritura que dice: El que comparte mi pan se volvió contra mí.
Les digo esto desde ahora, antes que suceda, para que cuando suceda, crean que Yo Soy.
Les aseguro que el que reciba al que yo envíe, me recibe a mí, y el que me recibe, recibe al que me envió".

miércoles, 18 de mayo de 2011

Bildu Oñati Hauteskunde programa.

Oñatiko bilduk bere udal programa zein den azaltzen duen bideo bat
prestatu du.



Ekitaldia egingo dute gaur, eguaztena, arratsaldean 19:00etan. Garoa eta Aldapa tabernen arteko plazatxoan hainbat herritarren ahotsa eta hitzak biltzen dituen bideoa erakutsiko dute. Ondoren, pintxo eta ardo dastatzea egingo dute.

Bestalde, egubakoitzean, hilaren 20an, ekitaldi nagusia egingo dute herriko plazan, 19:00etan.

San Félix de Cantalicio.18 Mayo

La vida de San Félix de Cantalicio es como un regatillo de agua clara al servicio de Dios. Hay en esta existencia, del que se puede considerar primer santo capuchino en el siglo XVI, una sublime sencillez, exponente de un alma transparente, purificada día tras día por la caridad, que es la forma más pura del amor.

Nace este interesante ejemplar de la santidad en Cantalicio, en el año 1513. Cantalicio es una pequeña población italiana del territorio de Città Ducale, provincia de Umbría. Los padres del Santo eran pobres y temerosos del Señor. Su padre se llamaba Santo de Carato; su madre, Santa. ¿Se llamaban así o eran llamados así por su bondad? De niño, se dedica al pastoreo. Grababa una cruz en una encina, como un pequeño tallista del símbolo del sacrificio, y ante ella rezaba muchos rosarios. Junto al trabajo, humilde trabajo de pastor, la oración.

De esta manera, su trabajo quedaba empenachado de plegarias, como si las avemarías fuesen salpicando las jornadas de su vigilancia del ganado. Entra después al servicio de varios labradores. En la casa de uno de éstos oye leer vidas de santos. Quiere imitar a los penitentes del desierto, y, al preguntar dónde podría hallar la fórmula de los anacoretas, alguien le respondió: «En los capuchinos». Es, entonces, cuando se decide a pedir el hábito en el convento de Città Ducale.

Parece que el padre guardián, para probar la vocación del aspirante, recarga las tintas de la penitencia de los frailes y le dice, mientras le muestra un crucifijo: «Éste es el modelo a que debe conformar su vida un capuchino». Félix, enamorado del sacrificio, se arroja a los pies del padre guardián y le manifiesta que no desea sino una vida del todo crucificada. Enviado al noviciado de Áscoli, cuando tiene veintiocho años, cae enfermo: unas pesadas calenturas. Pero un día se levanta de la cama y le dice al padre guardián que ya no tiene nada. Destinado a Roma, ejerce en la Ciudad Eterna, durante casi cuarenta años, el cargo de limosnero. A su compañero de fatigas y de alegrías a lo divino le decía: «Buen ánimo, hermano: los ojos en la tierra, el espíritu en el cielo y en la mano el santísimo rosario». Jamás condescendió con su gusto, y toda su vida fue una constante renunciación a los pequeños muchos por el gran todo.

Solía exclamar, recordando una frase que había leído: «O César o nada». Se ha dicho que sólo hay una tristeza: la de no ser santo. Sí; la de no ser «césar» de la santidad. Y llegó a «césar» de Dios por el camino de la santa simplicidad. ¿En qué consistía la ciencia de este simpático lego? «Toda mi ciencia –afirmaba– está encerrada en un librito de seis letras: cinco rojas, las llagas de Cristo, y una blanca, la Virgen Inmaculada».

Ayunaba a pan y agua las tres cuaresmas de San Francisco, comía los mendrugos de pan que dejaban los frailes y dormía tres horas en un lecho de tarima. Pero, como si esto fuera poco –y lo era para sus aspiraciones–, no se quitaba el cilicio. A pesar de todo, o, más exactamente, por todo, tenía una contagiosa felicidad y un buen humor delicioso. Bromeaba a lo divino con su amigo Felipe de Neri. Uno y otro se saludaban de esta manera:

–Buenos días, fray Félix. ¡Ojalá te quemen por amor de tu Dios!

–Salud, Felipe. ¡Ojalá te apaleen y te descuarticen en el nombre de Cristo!

Un fraile que le acompañaba en cierta ocasión, en visita al cardenal de Santa Severina, dijo a éste que mandase a fray Félix descargar la limosna. «Señor –respondió el lego–, el soldado ha de morir con la espada en la mano y el asno con la carga a cuestas. No permita Dios que yo alivie jamás a un cuerpo que sólo es de provecho para que se le mortifique». Cuando alguien le insultaba, replicaba: «¡Que Dios te haga un santo!»

Estaba rezando un día, cuando la imagen de la Virgen puso al Niño en los brazos de fray Félix. Y así le pintó Murillo. Son muchas las anécdotas con trascendencia de eternidad que se cuentan de San Félix de Cantalicio. Su hermano en religión, padre Prudencio de Salvatierra, recoge algunas verdaderamente entrañables. En cierta ocasión, iba pidiendo limosna, que era su oficio cotidiano.

De pronto, siente un cansancio extraordinario. ¿Por qué le pesaba tanto el morralillo que llevaba a la espalda? Porque alguien había depositado una moneda de plata en la alforja del santo mendigo, moneda que le pareció la sonrisa burlona del demonio. «Este es el peso maldito que no me deja caminar». Y, sacudiendo la alforja, hizo que la moneda cayese al suelo, para seguir tan sólo con los regojos a cuestas. Durante las jornadas frías, quizá algunos religiosos se acercaban al fuego para confortar un poquillo sus cuerpos ateridos. Mas fray Félix huía del grato calor, a la vez que decía a su cuerpo: «Lejos, lejos del fuego, hermano asno, porque San Pedro, estando junto a una hoguera, negó a su Maestro».

Venerable y al mismo tiempo jovial figura, por las calles de Roma, la de este hermano lego, al que rodeaban los chiquillos para tirarle de las barbas y curiosear en sus alforjas. El lego, sonriente y hasta riente, enseñaba el catecismo a los niños, y les daba consejos, les embelesaba con su palabra dulce y sencilla.

Inventaba coplas religiosas, que en seguida se hacían populares en la ciudad. Tenía buen oído y voz de barítono. Lo debía de pasar muy bien cantando, limpio de polvo y paja del menor gusto. «Dentro del convento sabía unir, por modo maravilloso, la alegría con el silencio, el trabajo con la oración». Su hermano fray Domingo decía: «Félix es avaro en sus palabras, pero lo poco que dice es siempre bueno».

Enferma un fraile, a quien los médicos desahucian. Pero entra fray Félix en la celda del paciente y profiere unas palabras como mojadas de humor y frescura celestiales: «Vamos, perezoso, levántate; lo que a ti te conviene es un poco de ejercicio y el aire puro del huerto. »En efecto, el frailecico había sanado.

Mas no pensemos que las que pudiéramos llamar personalidades importantes de aquel tiempo dejaban de acudir a la «ciencia» del «ignorante» lego. El sabio obispo de Milán, luego San Carlos Borromeo, solicita de fray Félix algunos consejos para la reforma del clero diocesano. ¿Qué consejos iba a dar un pobre lego mendicante a un obispo intelectual? Pues sí; le da este consejo: «Eminencia: que los curas recen devotamente el oficio divino. No hay nada más eficaz que la oración para la reforma del espíritu».

Con empuje de alma inspirada por Dios, dice al cardenal de la Orden franciscana Montalto, en vísperas de ser elegido para el Solio Pontificio: «Cuando seas Papa, pórtate como tal para la gloria de Dios y bien de la Iglesia: porque, si no, sería mejor que te quedaras en simple fraile». Ya era papa Montalto, con el nombre de Sixto V, cuando una vez pidió al lego un poco de pan.

Fray Félix busca para el Padre Santo el mejor panecillo, pero el Papa le replica: «No haga distinción, hermanito: déme lo primero que salga». Lo primero que salió fue un mendruguillo negro. El lego toma el regojo y se lo entrega a Su Santidad con estas palabras: «Tenga paciencia, Santo Padre; también Vuestra Santidad ha sido fraile». Siempre el humor junto al amor, siempre la gracia junto a la gracia. En actitud poéticamente franciscana, repartía pedacitos de pan a los pobres, a los perros, a los pájaros. A fuerza de oración consigue librarse de una epidemia, para poder seguir asistiendo a numerosos enfermos.

Con una fidelidad exacta cumple los tres votos monásticos de su vida religiosa: obediencia, pobreza y castidad. Respetaba al sacerdote y rendía homenaje a «la dignidad más sublime de la tierra». Fue fray Félix de Cantalicio un amador esforzado de la Señora, y cuando, en la calle, los ojos del lego se encontraban con una imagen de la Virgen, prorrumpía de este modo: «Querida Madre: os recomiendo que os acordéis del pobre fray Félix. Yo deseo amaros como buen hijo, pero vos, como buena Madre, no apartéis de mí vuestra mano piadosa, porque soy como los niños pequeños, que no pueden andar un paso sin la ayuda de su madre».

Uno se acuerda de la Balada de las dudas del lego, de Pemán: «Y, apretando el paso, con simple alegría, corre que te corre... ¿Qué más oración que el ir mansamente, por la veredica, con el cantarillo, bendiciendo a Dios?» Fray Félix no iba con el cantarillo, sino con el talego del pan. Y con las alforjas de su caridad franciscana.

¿Cómo era en lo físico fray Félix de Cantalicio? He aquí una semblanza del Santo: «Fue bajo de cuerpo, pero grueso decentemente y robusto. La frente espaciosa y arrugada, las narices abiertas, la cabeza algo grande, los ojos vivos y de color que tiraba a negro; la boca, no afeminada, sino grave y viril; el rostro alegre y lleno de arrugas; la barba no larga, sino inculta y espesa; la voz apacible y sonora; el lenguaje de tal calidad que, aunque rústico, por ser simple y humilde, convertía en hermosura la rusticidad».

Cargado de trabajos, de dolores, pero con una alegría desbordante, presiente su muerte. Y dice: «El pobre jumento ya no caminará más». Pretende ir a la iglesia desde el lecho, arrastrándose, mas se le prohíbe. Recibe los sacramentos, se queda en éxtasis, vuelve en sí, pide que le dejen solo. Los frailes le preguntan: «¿Qué ves?» Y él responde: «Veo a mi Señora rodeada de ángeles que vienen a llevar mi alma al paraíso». Sin haber entrado en agonía, muere el 18 de mayo de 1587, a los setenta y dos años de edad. Toda la ciudad corre al convento para besar el cadáver del santo lego y obtener reliquias.

El papa Sixto V, que testificaba dieciocho milagros, quiso beatificar a fray Félix, pero no tuvo tiempo. Es Paulo V quien inicia el proceso de beatificación, que solemnemente será verificado por Urbano VIII. En 1712, Clemente XI canonizó a fray Félix de Cantalicio.

He aquí una vida colmada hasta los bordes de santa simplicidad, una vida clara y sencilla, alegre por sacrificada, sublime por humilde, la vida de un lego capuchino del siglo XVI, cuyo perfume llega hasta nuestros días con la fragancia de las más puras esencias de la virtud.

San Félix de Cantalicio, en Año Cristiano, Tomo II,
Madrid, Ed. Católica (BAC 184), 1959, pp. 410-415