jueves, 5 de febrero de 2015

Santa Agueda y el rito de golpear la tierra con las makilas

Euskadi – Basque Country

De gran tradición en el País Vasco, la víspera de la celebración de Santa Agueda, la noche del 4 de febrero las calles se abarrotan de coros que recuerdan a la santa siciliana a quien un tirano cortó los pechos por no acceder a sus deseos: los de seducirla y de que abjurara de sus creencias y su fe cristiana.
(En cursiva y entre párrafos la letra de una de las canciones más populares de recuerdo a la santa y su traducción)
Aintzaldun daigun Agate Deuna / Glorifiquemos a Águeda Santa
Y ahora, como en los tiempos ancestrales en los que la diosa Mari regía los destinos de los vascos paganos, el canto se acompaña con golpes en el suelo de las makilas, obligando a la tierra a que despierte y retorne la primavera que haga germinar los frutos.
santa ageda makilas
Galería de Eguzki Plaza ttp://www.flickr.com/photos/34990347@N07/3253431643/
bihar da ba Deun Agate/ pues mañana es Santa Águeda
La historia del cristianismo está llena de morbosas leyendas de hombres y mujeres asesinados con los peores tormentos y de abundante literatura sadomasoquista en un intento de llegar a los lugares más primarios de la intrincada psique de los humanos. Así fue como la celebración de Santa Agueda, como en otros casos, acabó sustituyendo a costumbres paganas que sucumbieron al poder de la Iglesia.
etxe honetan zorion hutsa betiko euko al dabeojalá siempre tengan felicidad en esta casa
Cuenta la truculenta hagiografía de Santa Agueda que era mujer “nobilísima, riquísima, honestísima y hermosísima”, y aún así fue torturada hasta la muerte por el regidor de Sicilia, un malévolo Ouinciano que “le retorció los pechos para luego cortárselos al cercén”. Olvidada en una celda, sin comida ni bebida, el mismísimo San Pedro se le apareció con unguentos varios dispuesto a curar sus heridas. Pero Agueda eligió la mortificación que luego le haría santa.”Cruel tirano, -le dejó dicho a su torturador- ¿no te da vergüenza torturar en una mujer el mismo seno con el que de niño te alimentaste?”.
Deun Agatena batzeko gatoz /Venimos a recoger lo de Santa Águeda
Como no podía ser de otra manera, que es lo que tienen las leyendas,  el malvadoOunciano acabó terriblemente sus días, y ni tan siquiera tuvo que esperar al infierno para recibir el castigo divino. Porque además de ser coceado y mordido por un caballo, se ahogó en un río sin que su cuerpo fuera encontrado jamás.
aurten be igazko berberak/este año los mismos del año pasado
Pero antes de que el cristianismo llegase a tierras vascas y a otras tierras de otros lugares del mundo, sus gentes ya celebraban ritos en mitad del invierno que buscaban el retorno de la luz, por lo que la tierra era golpeada con palos y azadas para hacerla despertar poco a poco y poner fin a la época de oscuridad.
igaz lez hartu gagizun eta  zabaldu zuen sakela/acogednos como el año pasado y abrid vuestros bolsillos.
Así que el recuerdo de la santa torturada hasta la muerte, virgen como tanto gusta a la Santa Madre Iglesia, se impuso a la antigua celebración pagana en la que se rendía culto a la diosa Mari y al despertar de la naturaleza.
Orain bagoaz aldeAhora vamos a marchar
De como se  mezclan paganismo y cristianismo tenemos ejemplos en algunas leyendas vascas que sitúan a la santa como una sorgiña que se transforma en gata. Así cuenta Resurrección María de Azkue una leyenda de Zuberoa .
agur dautsugu gogotikos decimos adiós desde el sentimiento
“A pesar de ser día de Santa Águeda, el ama de casa se puso a hacer una hornada. Un gato le cogió y comió un pedazo de masa de pan.
– Quita de ahí, gato -dijo ella-, y entonces Santa Águeda dio por respuesta:
“- No soy Gata, pero sí Santa Ágata (Águeda), y mira hacia atrás y vio luego que la casa ardía. Por eso aquí en el día de Santa Águeda no solían hacerse trabajos ni de horno, ni de lavado”.
Agate Deuna bitarte dala ez eizu izan dongerik… que no tengáis mal alguno con las intercesión de Santa Agueda…
santa agueda coro
Joxefe Diaz de Tuesta http://www.flickr.com/photos/atauri/
De la popularidad de la santa en tierras vascas dan cuenta las numerosas ermitas en su honor que se distribuyen por toda su geografía. Venerada como milagrosa por las mujeres que tenían falta de leche o por los hombres con garrikomiñe (dolores de cintura) hoy el País Vasco sigue venerando a la torturada virgen, no tanto por sus milagrosos poderes como por la oportunidad que supone de salir a la calle a cantar, para pedir un aguinaldo por una buena causa y tomar unos txikitos.
Al final de la canción se golpea la tierra con más fuerza. Retumba. Se alzan las makilas y un grito suena al unísono:
EUP!!

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